TRABAJOS PRESENTADOS POR EL DR. ALBERTO CORMILLOT Y COLABORADORES EN CONGRESOS INTERNACIONALES

 

IMPLANTE DE BALON INTRAGASTRICO COMO MEDIO DE REDUCCION DEL PESO EN UNA RED ESPECIALIZADA Y MULTIDISCIPLINARIA PARA EL TRATAMIENTO DE LOS PACIENTES OBESOS

 

OBESITY SURGERY, 12, 2002. POSTER ABSTRACTS.

7MO. CONGRESO DE LA FEDERACION INTERNACIONAL PARA LA CIRUGIA DE LA OBESIDAD. 4TO. SIMPOSIO INTERNATIONAL ON LAPAROSCOPIC OBESITY SURGERY. 16TO. INTERNATIONAL SYMPOSIUM ON OBESITY SURGERY. SAO PABLO, BRASIL. AUGUST 21-31, 2002.

P123. Pagina 515. /p144. Pagina 521.

Alberto Cormillot, Rosana La Regina, Carlos Pozzoni, Alejandro Diz, Julio Argonz, Analia Fuchs. Clínica de Nutricion y Salud, Bs.As. Argentina.

 

Antecedentes: Los implantes del balon intragástrico comenzaron, en Argentina, cerca de octubre del 2002. El propósito de esta presentación es describir y evaluar este mecanismo (balón) como apoyo temporario de los pacientes obesos, teniendo en cuenta la importancia de la motivación para cambiar hábitos del comer y del estilo de vida, y la de ser cuidadosamente seleccionados y guiados por un equipo experimentado y multidisciplinario.

Métodos: 76 pacientes, 32 hombres y 43 mujeres recibieron el balón intragástrico desde octubre del año 2000 hasta marzo del año 2002.

La edad media fue de 43 y 37 (hombres, mujeres), el peso promedio 143 y 116,43. El IMC promedio fue de 42 kg/m2 y 43 kg/m2.

Todos los participantes habían probado diversos intentos de rebajar de peso.

Fueron seleccionados según afecciones clínicas, bioquímicas, y psiquiátricas. Despues de agosto del 2001, los pacientes fueron entrevistados por un psicólogo para determinar con más profundidad cuáles eran las expectativas de los pacientes, y para preparalos para el evento. Siguen un programa clínico y psico-educacional.

Resultados: Los balones se mantuvieron colocados durante 6 meses. La pérdida de peso % promedio fue de 14,06 en hombres y de 11,19 en mujeres. La reducción del sobrepeso fue de 26.41% (55,9%-10%) en hombres y 11.19 (67%1.66%) en mujeres. Después de extraerlo, sólo el 26% de los pacientes cumplieron con las visitas de tratamiento. A los dos meses, el 86% mantenían su peso, a diferencia del 11% de 'no cumplidores'.

Conclusiones: La colocación del balón intragastrico fue un procedimiento seguro y confiable para bajar de peso, cuando los pacientes fueron seleccionados con mucho cuidado y motivados.